miércoles, 22 de agosto de 2007

Jorge Naparstek





caja negra

hasta los juegos de la voz
recorren hilos invisibles
lanzadera ciega
guiada por el tacto
el golpe seco
aprieta el tejido
lo envuelve
acepta:
bienvenido a ese mundo
de criaturas imprevistas
ésa
lleva tu sonrisa
aquel otro
mira
como alguien que conocí
cicatrices que escapan a los ojos
no engañan al faro de la piel
cada pensamiento
fraguado al rojo
deja una marca
conciencia sin conciencia
así
como se adelanta la sombra de una mano
la boca
busca un pasadizo que ceda
trepar la franja del espectro
hacia distancias más cálidas
todas ellas registradas
el pájaro reconoce
la porción de cielo
ocupada por su aliento
reverso del fuego
hacia su extinción
maquillaje de ceniza
en la frente del saddhu
río y soledad
todo grabado
en memoria provisoria
antes de caer



otra vez esto

que no es silencio
la arena
antes que el olvido
se escurre entre los dedos
tan acostumbrados
a la lecturas topográficas
talladas en la piel
mejor es la melodía
cuando de las yemas
brota el bosque
imitación imperfecta del mar
incógnita en el centro del rubor
equis poseída por y
dividida por la raíz aerea
es igual a la distancia
desde el coro de hojas ocres
hasta la estrella
filtrada por los cúmulos
tiempo es el enemigo que escapa
detrás de la máscara
están todos los ojos
pero sólo hay una oscuridad
para cada uno de los otros
que nos guardan
como una flor o mariposa
entre las hojas de una historia
donde caminamos
escoltados por promesas de tormenta



guardafaro

otro día entre espejos
cristales
el polvo se acumula en los resquicios
entre dientes de engranajes
filamentos que irradian hacia el vacío
acróbata bailando
mecanismo de relojería
con cada giro
se descascara un pedazo de oscuridad
la luz se aleja desconocida
ya no hay gravedad que la retenga
en puntillas
sin dejar vestigio
cada noche renueva el intento
caligrafía de viento estelar
entre las piedras llega silencio



Escribir en este momento:
Romina, hoy me levanté pensando en tu pregunta.El día estaba (y sigue estando gris y muy frío), estoy al borde de la gripe. ¿Qué es ese impulso que me hizo levantarme hasta mi silla de escribir? Algo como hambre o deseo. ¿Necesidad fisiológica? Es también una forma de explorar, tantear. Palpar:emplear el sentido del tacto para orientarse en la oscuridad dice el diccionario. Pero no sólo en la oscuridad, ni tan sólo con la piel. Faro y vigía.

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