miércoles, 12 de septiembre de 2007

María Victoria González

Algún día me voy a desmayar en una pradera
caeré fulminada por la tarde
y vendrá Bambi arrastrando sus patas-agujas de tejer
y me enchastrará con su lengua
una y otra vez hasta que estalle
todo adentro mío como una maratón
un revuelto de frases animales
una palabra que yo no quise decir
pero que significa amor,
amor sincero como una granja
será una tarde yaciente detrás de un alambrado
algún día, cuando le cuente ésto a un niño
ya no creo en magos me dirá él
Bambi se ahogó en el pantano hace siglos
y dejó un ejército de muñecos que lo imitan
pero que no son
no no no diré yo
no hables crueldades niño
no intentes difamar la belleza
no me lo digas a mí que desfallecí entre sus patas
cual durmiente inepta
a mí, que algún día tendré hijos en el reino animal






si fuera buceadora, alimentaría a mis hijos con krill
y los pasearía en redes, sobre mi espalda

si mis hijos fueran ballenas, seguirían las luces de un barco pesquero
para llegar al mar

si tuviera un novio marinero, no lo abandonaría nunca
por miedo al ahogo

si fuera suicida, caminaría por una llanura soleada
lentamente, hasta morir de tanta tierra.

si hubiera conocido otro planeta, en otra vida,
ahora lo recordaría, o aparecería de incógnito
en un poema.

si mi madre hubiera querido que todas sus hijas fueran poetas
habría tenido que escuchar otro tipo de canciones

si tuviera que desmayarme en un recital de rock
sería en el de una banda de chicos melancólicos
con novias vestidas fuera de moda

si tuviera que elegir un vestido para mi boda
pensaría en las personas desnudas del mundo
y en el frío y en lo feo que me queda el brillo

si mi novio tuviera una foto de una chica desnuda
me sentiría muy halagada, no sé por qué

si alguien viera mis fotos de niña,
descubriría que he estado mintiendo, todo este tiempo

si tuviera un doble de riesgo
haría todo lo posible para que se enamore de mi

si el amor fuera millones de partes del cuerpo
dispersas por un terreno baldío
la gente buscaría las respuestas en los sueños de otros

si alguna vez soñara despierta
no se lo contaría a nadie, jamás

si alguna persona me quiere contar un secreto,
que por favor lo haga durante los meses de primavera
porque después será demasiado tarde

si alguna vez me preguntan
¿cuál es tu estación favorita?
Responderé Todas las que no tengan muñecos de nieve
Porque son mortíferos

Si dependiera de mí,
el mundo acabaría ahogado en una pileta de natación.







tengo un tajo al costado del corazón
derrama
un charco
un deshielo de veraneo
violeta

simil animal
mis ojos tan negros
cariados

tengo una abeja enredada en el cabello
pinchada
floto
sobre una persona

cuerpo en extraña combinación











Empecé a escribir poesía cuando descubrí que había un género que, a través de metáforas, me permitía hablar de mí sin que nadie se diera cuenta (después de haber pasado por la experiencia de que me leyeran el diario intimo).
Ahora escribo para poder hablar como otras personas y que suene como si fuera mi voz.
Pero por sobre todas las cosas escribo para divertirme.

1 comentario:

Alejandro Zapata dijo...

Las palabras de Maria Victoria Gonzàlez sonaron en mis oìdos encantadoras y bellas.