viernes, 9 de septiembre de 2016

Luisa Alem

 
 
 
 


Augusto de Campos


Sin logos
sin ancestros
se produce el acontecimiento
El amor
habita en las superficies
Desciende del viento
roza
las flores amarillas
 
Eros toca la mano de Cronos
dulce
lo derrite
agua divina
Una mariposa violeta
en el hombro
regala sus alas
partículas risueñas
expanden la vida
 
El amor
danza en senderos curvos
acaricia la rugosidad
de los poros huérfanos
La caricia se repite
infinita
se nutre de su hambre
Los cuerpos no sortean
la ínfima línea
así respiran el aire
imperceptible
apenas los separa
 
El amor
es una roca
cuando ha sido deglutido
pesa como estatua
en el centro del estómago

Así
la belleza se hunde
el amor gusta
de envolverse en la bruma
No le temo al amor
le temo a mis huecos
a las tinieblas en mi vientre
que amenazan con devorarlo
Pero ahogado
el amor no muere
tan sólo aguarda
en otras pieles
Huida del saber
derrumbe de la tierra
el amor camina
flotante

Don acéfalo
multiforme y sediento

No hay plegaria
que lo invoque
no hay ausencia
que lo apiade

ese capricho
de los dioses más frágiles
que traen luces de sol
en bolsillos descosidos



...
 
Qué vergüenza existir
quién sabe
si la existencia tenga contornos
 
Una gata
asustada
debajo de un auto
el agua chorrea impiadosa
sobre sus pelos
amaestrados
rabiosos
salvajes
Una ronda
manos entrelazadas
marcan el límite
¿me cuelo entre las piernas?
Cascarón de un huevo
de mármol
mohoso adentro
baba adherente

Feroz ataque
la ira gira sobre su eje
trompo nauseabundo
Se estira mi cuerpo
como elástico
se estira mi mente
anclada al suelo
Planeo huir
por mi ojo
mi boca
mi oído
existir
caer en el hueco infinito
taparlo
con la aguja exacta del despertador
amanecer en los ojos del amor
flotar
saborear las formas
de las noches indefensas
renunciar a la pena dulce

del remolino de lava
crujir
quebrar la tierra
raspar la superficie de las cosas
ese olor a materia
viva muerta
prueba que es verdad
que el tacto es la certeza
de saberme
viva
muerta
 
encontrar la palabra exacta
de lo innombrable
tacharla
hacer bocetos con la luz
reír
la muestra fallida
es más hermosa que el original

...
 


Pie desnudo patea el aire
despeja nudos, se eleva

Raíces arrastran olas danzantes
el sol agujerea el día

Repito el paso
repito la hora

Vuela el pájaro sobre acordes de una voz crujiente

Sopla el azar:
una cara se forma con el cuerpo ceniza

Repito la sombra
repito el vecino

Dos hojas se estrechan
en el suelo hermanas de muerte

La luz se desvela, estalla
el tiempo fuego en los charcos

Robles ingresan por el balcón
ritos egresan por la ventana

Repito la escarcha
repito el aliento

Palabras se alzan en diques turquesas
se enciende el motor adentro

Big Bang de mariposas
hueco absoluto debajo de la piel
montañas inundan

Desciende el cielo a bosques hambrientos
clorofila la sangre
verde
la expansión de la vida




 
Escribo ante la intriga. Escribo porque a veces no sé el nombre de lo que sucede y esa ignorancia casi metafísica me produce como una obsesión. Entonces busco palabras y en un instante de plena luz creo haberlas encontrado. Pero después no sé si lo que escribí es exactamente el nombre de eso que me intrigaba, aunque al final ya no me importa tanto porque disfruto del nacimiento de un poema y de que la escritura sea inagotable.

Nací en Olavarría, en la pcia. de Buenos Aires. Vivo en la ciudad de Buenos Aires hace más de 15 años. Estudié Filosofía y en la actualidad me dedico a la docencia.