jueves, 29 de septiembre de 2011

Carolina García


Foto Francesca Woodman


                                                                                                  para mi padre
Algo hay que hacer
                                    con el vacío o con todo
siempre?
te voy       te fugo       te abismo
y quedo con mi mitad huérfana
mi media medida de lente lenta tu muerte
veinte vueltas ha dado el mundo y yo con él
veinte cíclopes miopes de tanto cielo
así recibo el blanco y blasfemo
ira que venga la alojo en jaulas
arrojo y me jacto de pájaro audaz
te destierro te decanto y canto
lo que despabila mi jardín
madeja el pacto como el hilito un guante herido
a medio hacer me dejás y repueblo 
saco del lodo la luna
la devuelvo entera yo creciente ya
en un cariz acuoso despliego el espacio abierto
los cálamos libres
para emplumarme y desenlutarme de una vez 

 
Pupila en Girona
  .
Montaña hermana a otra
montaña
como rompe sin embargo rampa
tu exilio esa media vuelta
tu jirón femenino
quiero dar un grito calmante como faro
a trece mil kilómetros de océano
que tu partida estalle en la ola
que te alcance
la marea
tiemble todo y despabile
los sueños truncos
detenidos
quiero el temporal  en la garganta dirigido
al suelo que lo incline que lo abra
para que lo doble se reúna
y palpiten dos
pupila a pupila retomar el juego
donde lo dejamos:
acá

Laguna en mí
.
Las notas que se agolpan en un pedacito del pentagrama y
luego el silencio de cien redondas o
exponer tu rostro a la luz en un bulbo interminable, dan
esta intuición de foto que se interrumpe
esta reserva de lengua que se aquieta
como el espacio que no medimos y sesga nuestro abrazo,
sí, después del adiós
este no color, este sin sonido,
esta partecita que queda e incita:
a población de rugidos
a recipiente y su poción para desamor
agua bendita
a obturador y su instantánea de despedida:
no,  no quiero santos, no espectros
no misas que mitiguen el intervalo
no altares a lo que ya fue.
.
Cobijo este vacío
matriz de poema
esta falta
provocadora de zancos.
Cultivo este hueco
juglar en mi huerta nocturna
este ombligo cóncavo
y su cordón
inherente a la luna.
.
Entonces la fugacidad muda a colmena
precipicio 
el cuco del blanco se saca el vestido
redimidas hojas en el estanque de los papiros sedientos
sedimentan y causan
nuevos cráteres.
 . 
Salto
         continuidad del blanco que no intimida
.
Velo en esta falla
que quiebra el curso de las nubes heredadas
esta hendidura
que precipita  las gotas de un océano inconcluso.                                                  
                                                                                                


.

.
Carolina García

¿Qué hago cuando escribo?
Me cubro de las cortezas, de lo que está a punto de perderse, de lo que resiste, siempre,. Persigo las fotos que no saqué, las intento. Escribo para los árboles, que nos exceden y están ahí agitándose, vivos, dando.
 



Nací el 1 de abril de 1975, soy mujer en permanente construcción, trabajadora, fotógrafa cuando alcanzo a capturar algo de luz.

4 comentarios:

ana claudia díaz dijo...

que linda selección de textos, caro!
"veinte vueltas ha dado el mundo y yo con él
veinte cíclopes miopes de tanto cielo"
precioso, inmneso!

besos

Marimé dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marimé dijo...

-me salió mal tipeado-
Gracias, Carolina.
Me gustan.
Qué precisión en la abundancia que rodea el vacío. Guau.

don vito andolina dijo...

Hola,preciosas letras van desnudando lentamente la integral y pura belleza de este blog, si te va la palabra elegida, la poesía, te invito al mio,será un placer,es
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos nocturnos..