viernes, 17 de febrero de 2012


Plan quinquenal




Quienes tengan
ramas frutos y raíces
podrán acogerse
al acto.

Proyecto 1:
Una casa repleta
de hojas y de ojos,
nadie deberá temer
el insulso desfollaje.

Proyecto 2:
Una mesa convocante
del rodillo de palabras
o silencios como bocas
ensambladas.

Proyecto 3:
Una reluciente cocina a gas
orbis a longvie
para nutrir amplio mundo y larga vida
a los habitantes.

Proyecto 4:
Un Edén domiciliario
al estilo Frank Lloyd Wright,
cuatro corrientes internas
café sopa té y vino
que marcarán las salidas
y entradas
de los hijos. (1)

24.V.08



(1) “Cuando todo esto se cumpla, a lo largo de los cinco años creadores del segundo plan de gobierno, podrá volver a decir el pueblo recuperado, como en los viejos tiempos de su esplendor guaranítico: “Ayererecó cuahá catú” (Sé sostenerme solo), como lo quiere y por lo que tanto trabaja el general Perón” (Párrafo final del Segundo Plan Quinquenal, publicado en 1954, redactado por Abregu Virreira).

miércoles, 15 de febrero de 2012


Soltanza (47) de verano


Pateo el tablero pero las
piezas siguen estando.
Tumbadas aquí las miro.
Previo a pira, hago tres
lindos pendientes. Alfil
y Caballo guardan mis
orejas, oídos mas bien.
Y la Reina me protege
talismán encadenado
corazón:
                 con parsimonia
aparta el gélido hell
de los tristes resbalantes
de esta historia sin remedio,
sin consistencia
                                ni ropa.

Con el resto de la corte
                                          blanca y negra
peones, reyes y torres
y la Otra
                 Majestad
animaré llamarada:

serán figuras fulgentes
en la fogata sonora
cuando den a luz la letra,
                                                          ¡Evohé!
entre desaires macizos
sobre el cielo
                         iluminando

el arcano de La Estrella.


(47) Soltanza’ es un término caído en desuso por tabú, más bien transformado: al suavizar la dental explosiva ‘t’ se convirtió en ‘soldanza’, rememorada en los siguientes versos: “Suelta la danza en solsticio/ invernal, bate las ramas./ Se abren los cielos del día/ con estrellas y con sol,/ que girando se disuelve/ como una más entre ellas.” Posteriormente, la ‘d’ se africó para la aceptación popular, y así llegamos al vocablo ‘solchanza’. Sin embargo, se sabe de su permanencia en ciertos ritos de paso.