miércoles, 25 de noviembre de 2009

Ana Claudia Díaz


El colmo

Inciente, toda vulnerable: acampando en el circo de la sensatez: o no, véase después la permanencia y el estado: predial, apretando el destino: largo, pulsátil, largo: ¿es acaso que lo puede amoldar, mover para los costados el cómo, el cuándo, como una opción transitiva de un juego virtual? Vuelta a la abundancia de la unión: se completa, toda entera ya: se esmera: lidia con la vehemencia: dañosa: mientras: mientas en el esperadero para cazar la gracia embargada: cambiará la escena: alcanzará el pleno éxtasis del auge: la gratitud que se complace en la ebriedad artificial: todo: un enajenamiento.

como un pionono

Indefinidas vueltas alrededor de mi, alejándose?
un impulso que se enrosca enmudecido, una otredad embestida
desvestida, embellecida: desnuda gira sobre la apreciación
sobre rondas trilladas que destilan modestia. Un nudo.
Solo uno pequeñito y diminuto
en la repetición curiosamente arrolladora que
como una ola desondulante en su gigantez todo lo ondula
entonces ese todo se dispersa, descentra, desordena ¿monótona curva de masa?
¿variada y combinable prosa espiritada?
Espiralada ventila: deja aberturas para que se filtre el silencio.

como una palangana

Revestida inquietud, es cierta
una voz que ahoga la cáscara amarga, la molestia estrangulando la creciente,

oprimiendo la molesta predecibilidad repentina lengua que templa la precipitación
un recipiente con polvo
un límite, un estado que se entibia
desequilibrándolo todo, mana y abunda
un deglutir gomoso.
Recaudando el agua, las cosas
lo suelto dejando solo brotar la boya:
la aceituna verde que resalta jocunda galopante de pileta, equilibrando el ácido
el agrio rato coherente aligerado estalla.

Ida

Cierta evidencia, insólita inhabilidad
desorientada, Ida.
Mastica en silencio, ajena
sabe que la que habla enfrente fluida es su espejo, álgida
los ojos vidriosos grandes verdes
la mano empuñando a su enemigo, víctima
el sol en el rostro no logra hacerla pestañar
blanca, casi transparente
---------{pasa}
deteriorado el recuerdo
acumulando qué?
Después de una pausa la pregunta recurrente, persuasiva
amainará?
Alegoría a la manifestación desapercibida
su mundo abstracto, su cuerda usual
disimula entre sonrisas
----------------{pasa}
esperando solo el momento de briscar
ahí, su agresión inapropiada?



¿Por qué escribo?

Para liberar la infinita entropía espiralada que me habita o destejer el apogeo: porque eso es lindo.

Ana Claudia Díaz



lunes, 23 de noviembre de 2009